Si tengo algún defecto verdaderamente molesto es vivir pensando en el futuro… Pero más bien preocupándome obsesivamente por el devenir. Y puedo decir y asegurar que es un error enorme si se quiere vivir una existencia tranquila y en paz.

¿PORQUÉ ES IMPORTANTE VIVIR EN EL AHORA?

Básicamente porque no podemos cambiar el pasado y no sabemos qué va a pasar en el futuro. Por eso es VITAL quedarnos en el “aquí y en el ahora”  y tratar de disfrutar de las pequeñas cosas que se nos presentan en el día a día. Nadie sabe qué nos depara el futuro: pueden ser grandes cosas, o aspectos negativos que no veremos llegar. ¿Si no sabemos qué va a pasar para qué preocuparse? Al igual que con el pasado… Ya resulta difícil modificar lo que hemos dejado atrás por lo que es más sabio perdonar, olvidar, y vivir con los pies bien anclados en el momento actual.

Pero… ¿Qué pasa cuando cuidamos a un familiar o allegado con una enfermedad que progresa día a día? ¿No debemos pensar en el futuro?

En este caso, como cuidador@s es fundamental no adelantarnos pero si prever algunas cosas. No adelantarnos al devenir porque, a ciencia cierta, no sabemos cómo va a progresar la enfermedad en todos los casos. En mi opinión debemos ir paso a paso.

EL FUTURO PARA LOS CUIDADOR@S

No todos los enfermos de Alzheimer, por ejemplo, sufren alucinaciones, se vuelven agresivos o se desinhiben. Sí sabemos a ciencia cierta que la memoria se va perdiendo, que sus capacidades para desarrollar las actividades de la vida diaria cada vez van a estar más disminuidas y que cada día necesitarán de más cuidados.

Por ello, proponemos una “mezcla” entre disfrutar, en la medida de lo posible, del momento que tenemos delante, pelear por los problemas del día a día (que ya son bastantes) junto con una previsión de las medidas que tenemos que tomar en un futuro a medio o corto plazo para que tanto la vida de la persona a la que cuidamos y la nuestra sea lo más satisfactoria posible.

Desde el momento actual podemos leer y formarnos sobre la enfermedad de la persona que cuidamos, podemos reorganizar el hogar para evitar accidentes, tomar algunas medidas de seguridad para evitar perdidas, debemos organizarnos para que los cuidados no recaigan en una única persona, etc.

“La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo en el momento presente”, decía Albert Camus, y si le hacemos caso, si nos plantamos con toda nuestra fuerza en el presente (añadiendo esos toques necesarios de previsión) probablemente tengamos una vida más tranquila y en paz.

Querid@ cuidador@, nos encantaría conocer tu opinión. ¿Te preocupas mucho por el futuro? ¿Te agobias por lo que dejaste atrás? Nos gustaría conocer tu opinión. Gracias por leernos.

María Requena. Terapeuta Ocupacional.