Ingreso en centro de mayores

Sin duda lo mejor sería que la persona dependiente permanezca en su hogar  el mayor tiempo posible, pero a veces acudir a un centro es la decisión más acertada y beneficiosa para todo el núcleo familiar.

El ingreso en un centro especializado suele ser un momento de mucho estrés tanto para la persona dependiente como para el cuidador/a y otros allegados. Hoy nos gustaría reflexionar juntos sobre esta situación… ¿Te apetece?

¿Qué debo hacer?

Por mi propia experiencia como directora de centros de mayores, he podido observar cómo los familiares acuden a los mismos cuando la situación en el hogar se vuelve muy complicada… El cuidador/a se siente sobrepasado, comienzan a aparecer alteraciones en el enfermo difíciles de manejar en casa, el núcleo familiar se desestructura, etc.

Cada familia y cada enfermo es diferente, y es necesario abordar la situación de forma individualizada desde un punto de vista psicosocial ofreciendo el mayor apoyo y comprensión tanto al enfermo como al cuidador. Normalmente aparecen sensaciones de culpabilidad, remordimientos, tristeza, angustia… Sin embargo, estas emociones suelen desaparecer o disminuir una vez el familiar se ha integrado en la dinámica del centro y el cuidador se da cuenta de que “todo va bien”.

¿Residencia o centro de día?

Como decíamos, depende de las circunstancias tomar una decisión u otra. Y los profesionales debemos aconsejar desde nuestro punto de vista siempre con el mayor de los respetos y de la empatía.

A mí siempre me gusta decir que ninguna decisión es irreversible… Existe un periodo de adaptación recomendable tanto para la persona dependiente como para su familiar. Es muy importante que los familiares visiten los centros antes de tomar una decisión y consulten todas las dudas que tengan. Se puede hacer una lista con algunas preguntas:

  • Profesionales existentes.
  • Actividades disponibles.
  • Horario de visitas.
  • Posibilidad de concertación de plazas públicas.
  • Iniciativas de apoyo a familiares.
  • Áreas al aire libre.
  • Si tiene todas las autorizaciones y permisos necesarios.
  • Y TODAS aquellas inquietudes que puedan surgir.

¡Todas! No os quedéis con ninguna inquietud rondando en la cabeza. Lo mejor es preguntar antes de tomar una decisión. Como comentaba, ninguna decisión es irreversible. Si no os gusta el centro, si después pensáis que no era la opción adecuada, es posible volver a atrás y buscar otras soluciones.

Beneficios de los centros.

Como profesional que ha trabajado tanto en residencias como en centros de día puedo decir que estos dispositivos tienen muchos beneficios tanto para el enfermo como para sus familiares… Pero hay que elegir bien.

Debemos romper con la idea de que ingresar a una persona en un centro especializado es “abandonarle”; a veces, es la decisión más adecuada. En los centros se les proporcionan todos los servicios necesarios adaptados a sus necesidades. Además, el mantenerse activos, recibir estimulación cognitiva, fisioterapia, actividades ocupacionales y el poder relacionarse con personas en su misma situación les beneficiará tanto anímicamente como física y psicológicamente. Evidentemente el programa de actividades y servicios dependerá del grado de dependencia de la persona, pero siempre deben ser adaptados a sus necesidades y demandas.

Es de gran importancia que haya una comunicación fluida entre los familiares y los diferentes profesionales del centro. Ingresar a tu familiar no quiere decir que tengas o debas “olvidarte” de sus cuidados. ¡Nada de eso! Sigue siendo tu madre, tu padre, tu hermano o hermana, tu cónyuge… Por lo que es recomendable que estéis siempre en contacto habitual con el centro al que acude vuestro familiar, y si podéis participar en actividades que se desarrollen en el mismo mucho mejor.

Querido cuidador y cuidadora, no te sientas culpable si la mejor decisión en este momento es ésta. Te mereces cuidarte y todos sabemos que, en ocasiones, atender a un familiar dependiente se convierte en una situación muy compleja de llevar por una persona sola. De esta forma, mientras tu familiar es atendido por profesionales, tú puedes dedicarte un tiempo a ti mismo/a. ¡Te lo mereces!

María Requena. Terapeuta Ocupacional.

Desde Paracuidadores estamos para ayudaros en momentos tan complejos como sobre el que hoy hemos reflexionado. Si necesitas ayuda cuenta con nosotros. Nos encantaría conocer tu experiencia… Te esperamos en los comentarios o por email info@paracuidadores.com. Un abrazo enorme.