“Yo puedo con esto”, “es lo que me ha tocado”, “la vida es así de dura”… ¿Cuántas otras expresiones habrás utilizado o habrás escuchado parecidas? Sin embargo, los cuidadores actuales y los que lo seremos en un futuro, con mucha probabilidad, solemos pensar “que es lo que hay”. Pero esto no tiene porque ser así… ¡Ni mucho menos!

Sin duda, las enfermedades debilitantes, las enfermedades que producen tal deterioro mental y físico en nuestros seres queridos que a veces nos cuesta reconocerles, pueden producir tal desgaste en el cuidador que no pueda disfrutar del resto de facetas de su vida.

7 signos de estar en la “cuerda floja”.

Si eres cuidador o cuidadora probablemente te sientas identificado con estos signos. Hay una delgada línea entre el estrés lógico de la tarea de cuidar diariamente a un familiar dependiente y el estar al borde de una enfermedad más seria. El eslogan “cuidarte para cuidar”, que habrás escuchado infinidad de veces, es tan vital como aprender a movilizar adecuadamente a tu familiar. Cuidarte es imprescindible para ti y para la persona a la que cuidas. Por ello, es muy importante que recuerdes estos signos. Reconocerlos es el primer paso:

  • Agotamiento continuo que no se pasa sólo con dormir.
  • Puedes tener mucha hambre o encontrarte inapetente.
  • Alteraciones del sueño. Puedes encontrarte somnoliento o no poder dormir.
  • Otras alteraciones como palpitaciones, nauseas, dolores de cabeza que no se terminan de ir.
  • No te apetece arreglarte, ni vestirte adecuadamente.
  • Tristeza, abatimiento.
  • Aislamiento social; no te apetece ver a amigos.

Seguramente hayas escuchado hablar del “Síndrome del cuidador quemado”, ¿verdad? Estos son solo algunos de sus síntomas. Lo “ideal” sería no llegar a sufrirlos; ojalá pudiéramos ser conscientes desde el primer momento de la importancia de delegar y de contar con los apoyos suficientes… Pero esto no siempre es así, o no es posible.

¿Cuál es la clave? ¡Pide ayuda!

La clave, la llave del bienestar, es PEDIR AYUDA.  Si cuidamos a nuestro familiar en nuestro entorno, sería ideal contar con apoyos dentro del mismo: amigos de confianza, otros familiares, etc. en los que delegar el cuidado para poder dedicar un poco de tiempo a nosotros mismos. Este aspecto es ¡VITAL! y desde Paracuidadores no dejaremos de haceros hincapié en ello y en ofreceros alternativas individuales y grupales para que disfrutéis de vuestro propio espacio. Es muy importante (¡importantísimo!) que podáis encontrar esos trocitos de tiempo en los que disfrutar de vuestras aficiones… O simplemente “respirar”.

Ojalá tu entorno te ayude en esta labor y comprenda que, en muchas ocasiones, el día a día se hace muy complejo para una persona sola. Si esto no fuera así, recuerda: ¡NO ESTÁS SOLO! Gracias a las redes sociales hay multitud de grupos de apoyo para cuidadores a los que poder acudir incluso sin moverte de casa (pero si puedes salir, mucho mejor).

Si, lamentablemente, sientes que tu situación requiere de ayuda profesional, ya has dado con Paracuidadores. Consulta en nuestro blog, en nuestra web, en nuestros recursos, o acude a nuestros servicios especializados en asistencia al cuidador. ¡No, no estás solo!

María Requena. Terapeuta Ocupacional.

Deseo que esta entrada te sirva de ayuda. Puedes dejarme un comentario en el blog, hacerme cualquier consulta o, simplemente, contarme tu experiencia en nuestro email info@paracuidadores.com. ¡Gracias por leernos!